Mostrando entradas con la etiqueta rival. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rival. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de febrero de 2015

10. ORAR CONFIRMA LA PROPIA GRANDEZA; REZAR REFUERZA LA BAJA AUTOESTIMA EN UN GRUPO.

MIENTRAS ORAR CONFIRMA LA ALTA AUTOESTIMA; REZAR ANTES DE UN ENCUENTRO FUTBOLÍSTICO SÓLO CONFIRMA LA BAJA AUTOESTIMA  



El grupo puede ser el escenario virtual que patrocine una representación de ser Niño Bueno; en lugar de la representación de Hombres preparados para ganar. 

 Por qué rezar tiene que ver con la baja autoestima en el deporte?



Baja autoestima que se evidencia en el acto de rezar y de pedirle a Dios el triunfo; es decir, no ganan por ellos mismos, sino gracias a que Dios les da una “ayudita” de última hora. Es tan seria esta acción de implorar el apoyo Divino que se hace de manera ceremoniosa (un circulo frontal interno, entrelazados y desde un silencio solemne) en donde uno de ellos pide la ayuda y dirige la  rezada del padrenuestro, el ave maría y otro tipo de jaculatorias religiosas. Si estuvieran convencidos del entrenamiento y del triunfo que están buscando; harían lo contrario: una acción de gracias y un ofertorio del triunfo. ¿Por qué no se hace? Porque hay una clara desconfianza de lo entrenado, no se sabe cómo enfrentar la incertidumbre que representa desafiar a un rival. Por otro lado, parece que rezar unifica la intención de disminuir la angustia a lo desconocido y pone en manos de una fuerza mayor lo inmanejable.  


Muy diferente sería si la oración antes de esa competencia sea para agradecer por la práctica deportiva y ofrecer a Dios el entrenamiento que les da la confianza del triunfo. 


Es decir, si en lugar de rezar, el equipo hiciera una acción de gracias con ofertorio incluido, sería un acto pedagógico que convencería al equipo que el entrenamiento es suficiente para desarrollar una actitud de desafío frente a  un rival que les exige lo mejor de ellos. Dicho de otra manera, el equipo tiene todo los dones que se necesitan para jugar; pedir algo más al Todopoderoso es desconocer lo que Dios ha entregado para jugar fútbol. Al contrario, hacer una acción de gracias por los dones recibidos y ofrecer el triunfo del partido es un acto de fe profundo en Dios que posibilita que todo suceda, pero que necesita del Hombre para que se actualice su creación. 


Un ejemplo de oración

Señor los que estamos aquí, 
tus jugadores, 
te queremos dar las gracias 
por los dones con los que nos has dotado. 
Esta semana entrenamos lo que asumíamos que teníamos que mejorar. 
Gracias porque pudimos mejorar lo que tú nos entregaste generosamente. 
Convencidos de tu fuerza creadora en nosotros te queremos ofrecer el triunfo de hoy. 
Estamos seguros que seremos capaces de aumentar nuestras capacidades de juego. 
Estamos  preparados para respetar el rival; él exige lo mejor de nosotros; 
gracias de nuevo por permitirnos jugar fútbol. 

Como se aprecia en esta oración:

  • Se reconoce a un Dios creador.
  • Que el don para jugar fue aportado por Dios.
  • Que el don fue entrenado como una manera de agradecimiento.
  • Se ofrece el triunfo; no se duda la presencia de Dios en la cancha.



Hacer una oración de esta manera, requiere honestidad con lo que se ofrece y coherencia con el sentido de gratitud. Orar de esta manera, afianza al equipo y disminuye la ansiedad por el resultado. Siempre se mejora, se avanza, se desarrolla.
Antes de seguir, voy a presentar algunas definiciones de estos dos conceptos con el fin de poderlos diferenciar; no sin antes precisar algunos aspectos alrededor del sentido que ellos tienen:
La autoestima no se baja, ni se sube. Es decir no es un termómetro momentáneo de su estado de amor propio; más bien es una actitud de dependencia o independencia. Es decir, necesitas de ti para; o necesitas de los demás para.
La autoestima se va conquistando en diferentes aspectos de la vida; eso quiere decir que algunos campos, tu autoestima es alta en otros puede ser baja.

La idea es que todo durante el entrenamiento posibilite la conquista de una autoestima alta.




BAJA AUTOESTIMA (BA)
ALTA AUTOESTIMA (AA)
SITUACIÓN EN FÚTBOL  
PARA PROPICIAR AA
1
En  personas obedientes de los dogmas religiosos.
La  puedes reconocer en personas claramente espirituales.
Permitir que el jugador diga para qué quiere ganar; qué busca ganando.
2
En personas con suspicacia; incrédulas, desconfiadas y negadas al cambio.
En personas con confianza a prueba de incertidumbres propias del riesgo de vivir.
Jugadores que se sienten motivados a dar lo mejor de sí; gracias a que no conocen el rival de turno.
3
Compiten  contra los demás; son competidores.
Compiten  consigo mismos; son competitivos.
Da a conocer de qué manera su proceso se cualificará gracias al compromiso.
4
Se apoyan en el poder para que otros hagan por ellos lo que no serían capaces de hacer por sí mismos
Asumen las consecuencias de sus decisiones.
Se adjudica para sí mismo la experiencia, los aprendizajes; gracias a lo que dejó de hacer en el último partido.
5
Personas  que temen a sus pequeñeces.
Personas  que reconocen su propia grandeza.
El DT permite que el jugador le diga al grupo qué es lo que él ha aportado para engrandecer al equipo.  
6
Rutinarios, por ende neuróticos; por lo general adictos.

Son creativos, tienen hobbies, son alternativos en su tiempo libre.
En su tiempo libre juegan otros deportes; tienen otros compañeros; hacen otras cosas.
7
Obedientes a las reglas, no conocen mucho de su sentido; en el mejor de los casos. No siguen reglas, hay vacío en su vida.
Crean sus propias reglas, se orientan desde sus principios.
Sin dejar de cumplir el reglamento, se las ingenian para hacer cosas diferentes que respondan a sus valores de vida.
8
Personas  moralistas seguidoras de preceptos y de dogmas.
Personas éticas por excelencia, se muestran como son.
El resto del grupo conoce la vida de este tipo de jugadores. No ocultan sus intenciones; por lo general lideran.
9
Huyen de las críticas que puedan evidenciar sus errores.
Desde sus propios "errores" construyen otras alternativas.
Si ve que es útil para el equipo su “error” lo propone para avanzar.
10
Jefes tipo capataz, autoritarios, sumisos a la autoridad.
Individuos que actúan desde su liderazgo natural.
Jugar fútbol es la oportunidad para desarrollar un liderazgo que no es impuesto; sino que permite que el grupo fluya.
11
Son personas dependientes, temerosas y saben excusarse.
Son personas autónomas, libres y responsables
Por lo general son referentes para el equipo y son vistos por sus pares como modelos a seguir.
12
Depende  de su pasado, le aterra el futuro; obedece realidades.
Construye  presentes, hacedor de realidades.
Es el polo a tierra del grupo; una actitud positiva a lo que está haciendo en el momento.
13
Se replica una realidad desconocida desde su exterior.
Se recrea una realidad desde el interior de la persona.
Siempre habla en primera persona (Yo-Nosotros), es un excelente interpretador.
14
Quien  está esperando que los demás lo valoren.

Quien  asume que él mismo es su propia medida.
Humilde por antonomasia, su juego habla por él mismo.


QUÉ HACER CON JUGADORES DE BAJA AUTOESTIMA?


Un DT asume la responsabilidad de ir formando la Alta Autoestima de los jugadores propiciando que estos hablen de sí mismos; que dependan de sí mismos, que empiecen a ser desobedientes pero con criterios, que dejen de excusarse por todos los “errores” que ellos creen que comenten, que no se recriminen cuando les falta acierto,  que construyan asertividad (ser capaz de decir qué es lo que no les gusta), que la crítica no la personalicen (al contrario, que diferencie que se habla de su juego, no de él como persona). Además es importante que asuman que el fútbol  es creativo y que no se juega para que nos vean como personas perfectas sino como jugadores que aportan lo mejor de sí. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

3. APRENDIMOS HABLAR GRACIAS AL MIEDO

LA HUMANIDAD APRENDIÓ HABLAR, GRACIAS AL MIEDO.

El grupo es la mejor trinchera para transformar el miedo a través de la palabra. 

El miedo como emoción básica en los albores de la humanidad es la protagonista central de la evolución lingüística; gracias a la necesidad de expresar lo que esta conmoción produce al interior, llevó al homo sapiens sapiens inicialmente a imitar sonidos naturales como una técnica inmediata para menguar lo incontrolable, que posteriormente se fue articulando a nivel bocal; dándole sentido grupal a los sonidos inventados. Con la palabra la humanidad aprendió a organizarse para librarse grupalmente del peligro; pero paradójicamente la misma solución produce otro tipo de miedo individual: el irracional.
Es decir, desde que la humanidad se comunica, el miedo se ha venido o transformando o eliminando. Desconocer su poderío en cada jugador es a su vez despreciar todo lo que el hombre ha venido conquistando del miedo desde el momento mismo que abandona las cuevas para construir comunidad; igualmente se podría decir del miedo que es la emoción motora de las diversas culturas humanas.


El miedo es la emoción básica a entrenar en el fútbol o en los deportes de conjunto. Se entrena para
enfrentar a un rival; para ganarle, para quitarle tres puntos, para confirmar superioridad tanto física como táctica. Este enfrentamiento provoca de manera natural miedo.
Uno de los objetivos pedagógicos de cualquier DT es aprender a comunicarse con sus jugadores con el propósito de crear juntos tácticas y estrategias de juego para enfrentar los compromisos deportivos. Eso sugiere un estilo de dirección menos obediente y más interactivo desde los jugadores. El Técnico debe crear espacios y técnicas en las que los jugadores se comprometan argumentando  y contraargumentando las propuestas. Esto exige un técnico con autoridad suficiente para los jugadores; de lo contrario estos estarán comentando en camerinos y a espaldas del DT su presunta falta de control o de liderazgo. Vale aclarar que lo propuesto aquí sugiere una actitud coherente y de claro convencimiento por parte del DT y basado en un conocimiento más que suficiente de los jugadores.

PERO QUÉ ES EL MIEDO?


Genéticamente nacemos con el miedo, es una emoción básica que nos defiende de algo real que puede ser hiriente, haciendo que el cuerpo se activa frente al peligro llevándonos responder con rapidez y eficacia, ya que se actualiza en situaciones nuevas, lo que lo hace un factor de aprendizaje, ya que forma parte del esquema adaptativo del hombre. Por lo tanto se puede afirmar que frente al peligro, aparece el miedo que provoca tres tipos de comportamientos diferentes: de huida, de enfrentamiento o paralización.
Pero también existe el miedo psicológico, el imaginado, de tipo neurótico que aunque no tiene relación con el peligro; si tiene que ver con una autoevaluación sobre algo que se tiene que hacer y termina imaginándose el peor de los escenarios posibles. En grupo es común que se perciba el miedo al rechazo por parte de sus compañeros; que es también una información presente en el ADN humano y que formó parte de nuestra evolución que se aprendió frente a la posibilidad de quedar a merced de los depredadores.
En el deporte el miedo es un termómetro básico para leer el tono emocional del equipo; pues muchas veces, la cercanía con poco diálogo desde lo afectivo; hace que los jugadores vean como natural o propias del entrenamiento y por ende de la competencia, conductas de agresión, rabia, de angustia y de ansiedad. Y si a lo anterior agregamos, que se entrena negando el miedo; con seguridad veremos a estos jugadores claramente descontrolados; algunos de ellos haciéndose expulsar por agredir injustificadamente al rival; mientras que otros, lesionándose inexplicablemente. En el argot del fútbol, los comentaristas de este deporte han logrado hacer escuela sus propias lecturas de lo emocional de los jugadores, reduciéndolo a algo evidente y que no guarda relación con la emoción: “Estar acalorado”.
Estar acalorado es también una justificación para hacer entender a los demás que se perdió el control.
Quien desea eximir a un jugador de la propia responsabilidad de sus actos, sólo tiene que argumentar que éste fue finalmente expulsado, gracias a que estaba acalorado. Paralelo a esta acepción del miedo; forma parte del entrenamiento y la competencia, la forma como se niega el miedo por parte de nuestra cultura latinoamericana. Es decir, se asume que esgrimiendo a alguien que actúe sin tener miedo, es suficiente para que la persona pueda actuar sin él.

Real o psicológico, es importante señalar que cualquiera de las dos clases de miedo provoca la misma reacción en la persona.
El miedo a perder el partido, por ejemplo en el fútbol, puede activar una autoprofesía que se cumple. ¿De qué manera se podría explicar eso? Para dar una respuesta, sirve apoyarse en la fisiología de la amígdala cerebral, que nos permitirá comprender la otra cara de la moneda en esta situación. El sistema límbico fija su atención en el objeto amenazante (en este caso perder el partido), esto hace que se desactiven parcialmente los lóbulos frontales (encargados de anticipar escenarios de futuro; es decir, en este caso ver otras posibilidades). Durante un estado emocional ciertamente irracional que produce ansiedad o pánico escénico, la atención consciente queda fijada en la imposibilidad de ganar de tal manera que los cambios en los síntomas fisiológicos (alteración del ritmo cardiaco y cambio en la presión sanguínea), termina confirmando la realidad amenazante que el jugador se ha inventado.

¿QUÉ HACER FRENTE ESTE TIPO DE MIEDO?

Antes de cualquier cosa, es necesario aclarar que este miedo no se percibe fácilmente; a no ser que el DT tenga un conocimiento profundo del tono emocional de su equipo. La interacción permanente en camerinos, en el gym, en la sede de concentración, en la zona húmeda y en la cancha, le da al DT la caracterización básica de las manifestaciones afectivas entre los jugadores: humor, alianzas, cohesiones, liderazgos, manejo de normas, verbalizaciones, rituales, cercanías y muchas otras expresiones de la dinámica de un grupo. O sea, que cualquier cambio en la manera como se da la aceptación o rechazo dentro de la dinámica grupal; le estaría dando elementos para la comprensión del tono emocional de su equipo.
Si hay comunicación honesta entre los jugadores y el DT; se podría asegurar que el técnico ya tiene uno de los focos de dirección prioritarios para el manejo del miedo en su equipo. Dicho  de otra forma, la comunicación profunda le validará al Técnico las estrategias a utilizar durante un compromiso. Si el DT conoce el miedo de sus jugadores los podrá motivar a enfrentarlo de manera tal que el juego sea una actividad retadora y liberadora de eso que les impide dar lo mejor de sí.

INDICADORES ACERTADOS DEL MANEJO DEL MIEDO

  • ·         Un equipo dentro del cual los jugadores hablan y no sólo escuchan; un DT se puede sentir seguro del manejo del miedo irracional por parte de los jugadores.
  • ·         Alegría grupal en el camerino que refuerza integración.
  • ·         Interacción dinámica con diferentes focos de atención de manera positiva; esto permite sospechar que el equipo está dispuesto de manera sinérgica.
  • ·         Puntualidad del equipo a la hora de la competencia. Existe timer o sincronía a favor de la tarea.
  • ·         Expresiones de humor sanas sin avergüenzamientos ni chanzas agresivas.  No hay agresiones evidentes. La agresión es una de las pésimas resoluciones del miedo.
  • ·         Si alguien del grupo propone algo diferente y el resto lo invita a seguir haciendo lo que la mayoría hace; es una señal inequívoca de cohesión grupal frente al compromiso.


SEÑALES DE UN MIEDO POCO MANEJADO
·         Uno de los jugadores utilizando audífonos; mientras que el resto no. Los audífonos los deben utilizar todos o ninguno.
·         Diferentes subgrupos en la antesala del compromiso; todos ellos haciendo cosas diferentes. Permite leer desarmonía y desconexión.
·         Llegada tarde de varios jugadores, que van llegando uno después del otro. Confirma falta de sincronización o desinterés en atender la autoridad del grupo.
·         Silencio de todo el equipo, de manera expectante. Clara angustia por algo que no se ha resuelto.
·         Discusiones sin sentido que no son de ninguna manera una chanza. Pueden ser vistas como ansiedad.

A manera de conclusión se puede asegurar que aunque el miedo es individual es una emoción básica que puede ser reconocida por un DT que ha observado la dinámica de su grupo y puede percatarse cambios significativos que le pueden hacer cambiar la estrategia de juego.
El miedo es un fantasma que ronda los camerinos de nuestros jugadores y debe ser celosamente identificado por el DT antes de un compromiso.
El DT debe ser primero en llegar, ya que su llegada marcará la pauta del comportamiento grupal; obligará a los jugadores a enfocarse en situación de juego, fomentará la cohesión de equipo. Propiciar informalidad, haciendo apuntes jocosos propios de la intimidad del equipo es más que recomendable, sano para el equipo.


TÉCNICAS QUE DEBE UTILIZAR EL DT PARA EL MANEJO DEL MIEDO
·         Evitar intervenciones castigo/recompensa. Los jugadores que de niños tuvieron pésimas
experiencias de crianza, pueden experimentar un miedo frente a la figura de autoridad, asumiendo que de esa forma se respeta al DT. Un jugador miedoso aprende con lentitud, es claramente torpe.
·         Ahorrarse las amenazas como idea de motivación. Esta puede funcionar tal vez una sola vez, ya que aumenta la atención en algunos aspectos del entrenamiento; pero el costo que tienen que pagar los que creen el contenido de la amenaza disminuye la calidad de algunos aspectos técnicos, y por ende disminuye su fuerza cuando los jugadores ven que no se cumple lo anunciado.
·         Por el contrario, si la amenaza del punto anterior es cierta, es decir se cumple. Tendríamos a un equipo pseudomotivado por el terror. Dicho sea de paso, el terror haría que los jugadores se violenten jugando, en el mejor de los casos –sin exagerar.
·         Por ninguna razón regañar a un jugador delante del equipo. En caso que éste sea referente para el resto del grupo, provocará impotencia y desmotivará a los jugadores afiliativos; por el contrario a los orientados al poder y al logro, les estará presentando generadores para ser tenido en cuenta a pesar de los errores, y, de criterios de revisión personal; respectivamente.
·         Igualmente, prescinda de monólogos en los que el resto del equipo está observando la actuación muy molesta del DT, en la que él mismo se pregunta y se responde, alzando la voz, manoteando, zapateando, tirando cosas al suelo… etc. Esto actualiza un sentimiento de miedo y de conmiseración que no se equipara jamás con la situación que lo causa.  


lunes, 9 de febrero de 2015

2. FORMACIÓN VS. ENTRENAMIENTO

FORMACIÓN VS. ENTRENAMIENTO.

La dinámica de un grupo está basada en complementariedades.

AGUA Y ACEITE


Mucho se habla últimamente acerca de formar a través del fútbol; no estoy negando que la disciplina del aprendizaje no aporte al desarrollo integral de la personalidad de los jóvenes. Pero, se requiere un adulto competente para lograrlo. De entrada quiero salvar mi responsabilidad, aseverando que una cosa es formar y otra muy distinta entrenar. Pero se puede formar desde el entrenamiento? Y qué se entiende por formar dentro de un esquema de entrenamiento? Cómo se puede diferenciar la formación del entrenamiento?

Cuando se forma se establecen estrategias que aporten enseñanzas para enfrentar la vida; mientras que cuando se entrena se instruye para hacer propias unas técnicas y tácticas para enfrentar a un rival.
Formar parte de un pensamiento institucional  para apoderarse de la comprensión de la realidad en transición de un joven que se está enfrentando a ser adulto en un contexto social propio. Mientras que entrenar parte de una concepción metodológica organizacional para enseñar a un joven algo específico: cómo jugar individual y colectivamente al fútbol.

Formar a través del fútbol, exige que se asuma el fútbol como una técnica atractiva para el joven que juega a ser futbolista; pero el punto de llegada es de apoyarse precisamente en ese interés lúdico del juego para que él pueda verse como un ser humano: único, libre, con autodeterminación y responsable por lo que hace y deja de hacer.



Es decir, se forma no como modelo de futbolista (eso él lo irá descubriendo más adelante), sino como la persona que él es; el tipo de ciudadano que va siendo, gracias a encontrarse con otros a jugar un deporte universal. A través del fútbol el joven tendrá un canal de interacción real para reflejarse como persona en proceso de maduración; es decir, a reconocer su propia voz, identificar el liderazgo, caracterizar la fuerza de cohesión que tiene cuando juega, diferenciar los valores personales de los grupales e institucionales frente a un compromiso; así mismo de jerarquizar los límites u obstáculos que lo hacen representativo de la manera cómo encara las exigencias del juego.

Pero, cómo se forma a través del entrenamiento?


El cómo de la formación en este caso se hace a través de la lúdica y la recreación. Jugar desde lo individual-sin normas y lo grupal-con normas; permitirá crear un ambiente de diálogo reflexivo en el que los preadolescentes se irán aproximando progresivamente, de acuerdo a los descubrimientos personales y las celebraciones grupales. Es decir, al muchacho se le permitirá avanzar desde sus propios intereses y confirmaciones posteriores.



ESTRUCTURA Y SESIONES DE UNA ACTIVIDAD DE FORMACIÓN A TRAVÉS DEL FÚTBOL
Como cualquier sesión de entrenamiento en el fútbol, no debe ser una lista de actividades inconexas; sino que todas ellas respondan a una intención y se materialicen a través de un objetivo.
La estructura responde a tres partes en particular: Un inicio, un desarrollo y un cierre.


INICIO: 40 minutos

1.       Se problematiza el encuentro: 10 minutos

Crear un problema, es elaborar un pregunta motivadora que lleve al muchacho a responderse a sí mismo qué necesita él HACER para resolver el problema. La idea es que él aprenda haciendo, en este caso, el juego le da esa posibilidad.
La respuesta que él da a esa pregunta sería una hipótesis que él identificará en la siguiente sesión.
Ejemplo de Problema: ¿Qué es lo que necesita mentalmente un jugador para aprovechar la oportunidad de hacer gol cuando le llega el balón desde una posición que no esperaba?
Se escuchan algunas preguntas y se orienta con contrapreguntas algunas respuestas dadas por los jóvenes.



2.       Calentamiento: 30 minutos

No es otra cosa que poner el cuerpo en disposición; pero también es necesario incluir lo psicosocial; para tal fin se recomienda empezar con un juego dependiendo de la edad. La actividad recreativa para este tipo de problema debe incluir:
·         Focalizar la atención al área de respuesta.
·         Identificar la ansiedad por la espera de la pregunta.
·         Establecer actitudes de apoyo para con el equipo: Dar y recibir
·         Actuar respetando la norma a pesar de la urgencia del resultado.


Juego de Carruajes para confirmar confianza


Juego Prototipo: Como calentamiento general
·         Zanahorias y Conejos:
El grupo se subdividirá en dos subgrupos; se colocan una hilera frente a la otra, se enumeran los integrantes de cada hilera; de tal forma que queden los mismos números en cada fila. En medio de las dos hileras habrá un peto que representará una zanahoria. Cuando el Técnico pida un número, los jugadores identificados con éste saldrán por detrás de su grupo el que primero llegue al área de la zanahoria, la tomará y regresará a su puesto. Un variante puede ser utilizar un balón como zanahoria, el primero que llegue al área de la zanahoria, chutará a un arco dispuesto con anticipación.


Juego prototipo: como calentamiento particular; debe necesariamente incluir balón. Y es el momento indicado para diferenciar lo técnico de lo táctico; es decir, el qué del para qué. El juego debe profundizar en relación a los gestos técnicos y las actitudes tácticas.
El Bobito a un sólo toque

·         EL bobito
Juego tradicional en el fútbol para fundamentar la técnica; podría servir para esta segunda parte del calentamiento. Para responder a las exigencias de la presente propuesta podría tener las siguientes variaciones:
o   Un solo toque.
o   Apoyarse en un comodín primero.
o   Dos equipos, gol para el primer equipo que toque seguido 10 veces.
El DT debe aprovechar esta parte del calentamiento para hacer precisiones tanto técnicas como tácticas y extrapolar la sugerencia para el desarrollo de la actividad. De la misma manera debe reforzar de manera positiva los aciertos. Hacerlos contar en voz alta la cantidad de toque, disminuye la fatiga.

DESARROLLO: 40 minutos

Parte del encuentro que integra todo lo que se ha venido proponiendo. Esta sesión del entrenamiento debe partir de ejercicios pedagógicos que le vayan indicando desde lo más específico a lo más general; de tal manera que él sepa para qué insistir en el planteamiento del juego. Es indispensable en esta parte del entrenamiento que el DT retome el planteamiento del problema y refuerce a aquellos que ya lo estén resolviendo.

Se sugiere en adolescentes que la metodología del juego sean más de corte integral y evitar las de tipos analíticas.

Mientras se juega, el DT debe aplicar las siguientes técnicas:
El DT se integra al campo de entrenamiento.


·         Actuar como un narrador de fútbol; con el fin que los jugadores aprendan a leer el juego.
·         Reforzar positivamente los aciertos; para acortar el entrenamiento y no tener que repetir.
·         En lugar de regañar dar una razón. Cuando se regaña se deja de ser DT y se actúa como papá.
·         Cuando vea que los jugadores actúan miedosamente invítelos a ser más atentos a la técnica.
·         En el momento que jueguen ansiosamente descontrolados, exíjales respirar profundo.
·         Evitar tener un manejo reactivo de la comunicación; en lugar de eso, ser proactivo todo el tiempo. Hacerlo, crea un ambiente de confianza entre los jugadores y el esquema de dirección.

CIERRE: 30 minutos

“Si no se dice; no existe.”
Muchas veces se pierde el esfuerzo colectivo del entrenamiento por no cerrar el encuentro hablando de él. Así de sencillo es. Evitar en todos los casos, que la única persona que hable sea el DT (práctica habitual en los entrenamientos en todas las categorías).

Es decir el cierre es el momento crucial para integrar desde lo físico-mental, la vivencia del entrenamiento y convertirla en experiencia de aprendizaje. Es necesario volver a la calma con una elongación que tenga en cuenta la edad de los jugadores; en todas las categorías se recomienda el estiramiento. Se debe comenzar la sesión con un ejercicio de respiración profunda y luego los ejercicios de estiramiento; se finaliza con otra sesión de respiración profunda.
Terminada la elongación, se disponen los jugadores sentados en semicírculo. Para  crear experiencia se propone retomar el problema inicial que plateaba el entrenamiento, cuáles fueron las hipótesis que respondían a dicho problema y quiénes acertaron. El tipo de respuesta le dará al DT la lectura de autoobservación necesaria. Este es un excelente momento para reforzar las conductas deportivas buscadas.



En caso tal que el silencio sea la respuesta, vaya induciéndolos poco a poco a este tipo de diálogo al final del entrenamiento. Tenga presente que sólo hasta cuando el jugador se apropie con sus propias palabras de lo que hizo durante el entrenamiento, habrá comprensión. Si no se hace, él sólo lo entenderá. Es decir, hablará del entrenamiento como algo ajeno a él.

Preguntas para favorecer la comprensión:

Estas preguntas se harán cuando haya silencio entre los jugadores, que se equipara a la falta de comprensión. El número de preguntas depende más de los murmullos o de la desatención por parte de los jugadores.
·         Para qué le sirvió el entrenamiento de hoy? (Cualquiera que conteste)
·         Gracias al entrenamiento de hoy, qué debe reforzar para el próximo encuentro? (ídem)
·         El entreno fue más técnico o táctico? (qué creen Ustedes?)
·         Quién de ustedes es consciente de alguna jugada clave a favor del marcador?
·         NN, a quién destacarías hoy y por qué?
·         NN2, alguien que te haya sorprendido hoy por la manera que jugó?

·         NN3, Para que te sirvió el planteamiento del problema al inicio del entrenamiento?